LEYENDAS
| LA
CREACION DEL MUNDO |
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En
la tierra no había nada. Un espíritu poderoso
vivía en el aire y aplastó a los de menos poder
que se rebelaron, convirtiéndolos en montañas
y volcanes, y a los arrepentidos, en estrellas.
Para que habitara en la tierra,
el poderoso transformó en hombre a un espíritu
que era hijo suyo el cual al caer quedó aturdido. La
madre del joven sintió pena y para mirarlo abrió
en el cielo una ventanilla por donde asoma su cara pálida.
El
poderoso tomó una estrella y convirtiéndola en
mujer le ordeno que fuera a acompañar a su hijo. Ésta,
para llegar hasta el joven, tenía que caminar a pie.
Para que no se lastimase, el poderoso ordenó que a su
paso crecieran las hierbas y flores. Ella jugaba con éstas
y las trocaba en aves y mariposas. Y después que pasaba,
la hierba que su pie había tocado se convertía
en selva gigantesca.
El
joven y la niña se juntaron y, unidos, hallaron que el
mundo era más bello. En el día, el poderoso los
miraba por un ventanillo redondo y era el sol. En la noche,
era la madre del joven la que abría el ventanillo y mostraba
su rostro pálido: era la luna.
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| LA
PINCOYA |
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a)
La Pincoya es una sirena o ninfa que a veces anda acompañada
por su marido, el Pincoy, ambos son rubios. En algunas ocasiones
abandona el mar y excursiona por ríos y lagos.
Su
misión es fecundar los peces y mariscos bajo las aguas
y de ella depende la abundancia o escasez de estos productos.
Atrae o aleja de la costa a los peces y mariscos.
Cuando
un pescador ve de mañana surgir de las profundidades
de las aguas a la Pincoya y ésta danza en la playa
mirando hacia el mar extendiendo sus hermosos brazos, hay alegría
en todos, por que este baile es anuncio de pesca abundante.
Si danza mirando hacia la costa, alejará a los peces.
Si
la Pincoya no favorece con pesca a un lugar, quiere decir que
ha arrastrado la abundancia a otros más necesitados.
Para
ser favorecido por la Pincoya, es necesario estar contento,
por eso los pescadores se acompañan de amigos y amigas
alegres y reidores.
Si
se pesca o marisca con mucha frecuencia en el mismo lugar, la
Pincoya se enoja y abandona aquel frente, que luego queda estéril.
b)
En la hermosa laguna Huelde, ubicada a escasos cuatro kilómetros
de Cucao, nació la Pincoya, mujer muy bella y de tez
blanca ligeramente bronceada, cabellos de oro y que, de la cintura
hacia abajo, tiene la forma de un pez.
Antiguamente
habitaba una enorme caverna en forma de salón rocoso
y tenía por costumbre bañarse en la laguna y el
río Puchanquin. Desde los roquerios, mediante un suave
y prolongado silbido, hacia emerge desde el fondo de las aguas
un tronco de oro macizo sobre el cual trepaba y, sentada allí,
peinaba sus cabellos. Aveces, durante la noche, entonaba
embrujadas canciones amorosas, a las cuales nadie podía
resistirse.
Muchas
personas buscaron a la Pincoya para obtener sus favores, y ella
desapareció del lugar para no volver. Se cree que ella
fue robada desde la laguna Huelde para llevar prosperidad y
abundancia a playas lejanas.
Desde
entonces, las aguas tomaron el color oscuro que hoy tienen y
pese a que muchos han intentado imitar el silbido de la sirena,
el tronco de oro aún está sumergido esperando
a su hermosa dueña.
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| EL
CALEUCHE |
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a)
Es un buque que navega y vaga por los mares de Chiloé
y los canales del sur. Está tripulado por brujos poderosos,
y en las noches oscuras va profusamente iluminado. Tiene alumbrado
y velamen color rojo, por andar tripulado por brujos. Por lo
general, en sus navegaciones no cesa a bordo la música.
Se oculta en medio de una densa neblina que él mismo
produce. Jamás navega a la luz del día.
Si
casualmente alguna persona que no sea bruja se acerca, éste
se transforma en un simple madero flotante; y si el individuo
intenta apoderarse del madero, éste retrocede. Otras
veces se convierte en una roca o en otro objeto cualquiera y
se hace invisible. Sus tripulantes se convierten en lobos marinos
o en aves acuáticas. Se aseguran que los tripulantes
tienen una sola pierna para andar y que la otra está
doblada por la espalda, por lo tanto andan a saltos y a brincos.
Todos son idiotas y desmemoriados para asegurar el secreto de
lo que ocurre a bordo.
Al
Caleuche no hay que mirarlo, porque los tripulantes castigan
al que lo mira volviéndoles la boca torcida, la cabeza
hacia la espalda o matándoles de repente, por arte de
brujería. El que quiera mirar al buque y no sufrir el
castigo de la torcedura, debe procurar que los tripulantes no
se den cuenta de su audacia.
Este
buque navega cerca de la costa y cuando se apodera de una persona,
la lleva a visitar ciudades del fondo del mar y le descubre
inmensos tesoros, invitándola a participar en ellos con
la sola condición de no divulgar lo que ha visto. Si
no lo hiciera así, los tripulantes del Caleuche lo matarían
en la primera ocasión que volvieran a encontrarse con
él.
Todos
los que mueren ahogados son recogidos por el Caleuche, que tiene
la facultad de hacer la navegación submarina y aparecer
en el momento preciso donde se le necesita para recoger a los
náufragos y guardarlos en su seno, que les sirve de eterna
mansión. Cuando el Caleuche necesita reparar sus cascos
o sus máquinas, escoge de preferencia los barrancos y
acantilados, y allí, en las altas horas de la noche,
procede al trabajo.
b)
Es el buque de los brujos, que anda por debajo de las aguas
en el mar. Este buque arriba de preferencia a tres puertos que
son: Llicaldac, Tren-Tren, en la costa del departamento de castro,
y Quicaví, donde esta la cueva y la corte del rey de
los brujos. El rey de la cueva abandona su caverna y monta en
un Caballo Marino, que avanza con más velocidad que el
Caleuche, para cruzar las olas y subir a su barco de los espíritus.
c) El Caleuche tenía
por esposa una loba, que fue muerta por unos pescadores en la
Isla de Tenglo, frente a Puerto Montt. Muy enojado el Caleuche
por esto, juró vengarse, mandando a Puerto Montt grandes
males, y robándose a la niña más bonita
del puerto. Se sabe que los males fueron erupciones del volcán
Calbuco y unos incendios que consumieron propiedades.
d) Hace algunos años
salió de la villa de Chonchi una esbelta chalupa tripulada
por varios vecinos y dirigida por un joven muy conocido, hijo
de un respetable habitante del lugar. La chalupa no volvió
más. Cuando al padre se lo comunicaron los temores que
había en el pueblo de que la embarcación hubiera
naufragado, se limito a sonreír de una manera extraña
y significativa. Aquella sonrisa fue para los inteligentes una
revelación: el hijo, a no dudarlo, se hallaba en salvo
y seguro a bordo del Caleuche.
Desde
ese día el padre comenzó a enriquecer rápidamente,
y varias noches se oyó arrear cadenas al pie de la casa
del afortunado comerciante: era el Caleuche que desembarcaba
furtivamente cuantiosas mercaderías. Cuando un comerciante
hace una rápida fortuna, es por que mantiene ocultas
relaciones con el Caleuche. |
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