| Las
Diabladas surgieron en Bolivia a principios del siglo XIX. Son la interpretación
de un ser maléfico, el “Supay”, que los pueblos andinos asimilaron
al demonio de los cristianos. Para representar al Supay, el bailarín
se viste con ropa de vivos colores y utiliza una enorme mascara boliviana,
de cuernos retorcidos, muy semejantes a las empleadas en el Tibet (China)
por los lamaístas en sus fiestas religiosas. Adaptada al cristianismo,
la función del Supay es la de Lucifer que entra en diálogo
con San Miguel Arcángel. En la lucha entre las fuerzas del bien
y del mal interviene la Virgen del Socavón, a quien los diablos
deben confesar sus pecados. La actuación del diablo puede apreciarse
en Santiago durante el homenaje masivo que se brinda cada año a
la Virgen del Carmen y que se celebra en el templo Votivo de Maipú. |
DIABLADAS
|